Archivar como 28 octubre 2009

Y el premio es para…uh, e o Bobi é para…

octubre 28, 2009

No te puedes imaginar la ilusión que genera participar en algún tipo de concurso donde hay un criterio de selección. La primera vez que participé en algo fue en un Concurso de Poesía y Dibujo de Primaria en mi querido colegio: gané el tercer premio de Poesía (lo había hecho mi hermana) y el primero de Dibujo (con mis manitas). Aun recuerdo el comic biográfico sobre Castelao y una especie de Mecano que me había tocado. Muy emocionante todo.

No sé como  definir “Raccord do carallo”, realmente. Siendo sincero, más que un cortometraje es un gag, una coña metacinéfila. Además, formó parte de un trabajo de clase y, aunque lo hicimos con cariño, lo que realmente motivó su culminación fue aprobar la asignatura. Eso sí, posteriormente Enrique Lojo y Sergio Rodríguez le dieron un nuevo lavado de cara y lo promocionaron orgullosos por el mundo adelante. O Festival do cinema galego-portugués Fiminho ’09 nos seleccionó, y ver un corto en una sala grande sin ser en un monitor de ordenador emociona. Lo que pasa es que en esa ocasión nos quedamos ahí, con las manos vacías…

…hasta ayer. Curtas na Rede ’09 consideró oportuno nominar al flamante protagonista de nuestro corto- Xabier Pan, actor redescubierto por Iván Piña- como uno de los tres mejores intérpretes masculinos de los más de doscientos cortos presentados a concurso. Acudimos a la gala entre ilusionados por la nominación y con el espíritu de perdedores, ya que muchas veces ver el vaso medio vacío es mejor para no llevarse chascos. Y estalló la sorpresa: premio a Xabier Pan, Raccord do Carallo a ‘Onda Curta’ en la TVG y un cátering con milhojas de filloa de puta madre.

Y bueno, más ilusión que en aquel Concurso de Poesía y Dibujo de Primaria. Realmente fue inesperado, realmente no era un premio directo a los creadores, sino a aquel actor que le dio calidad al primer corto de una pandilla de vírgenes audiovisuales. Pero en ese discurso personal estábamos todos nosotros, ilusionados. Siendo sincero y aunque no sea una Palma de Oro, recibir los aplausos de una sala entera, ver a un colaborador subir a ver un premio y poder comprobar, mientras gritas como un histérico, que algo en lo que colaboras vale la pena, es mágico.

No seguí en la Poesía (mi hermana tampoco) y el Dibujo lo tengo algo muerto, pero sigue coleando. Cuento con que la creación audiovisual tampoco se quede ahí.

Enhorabuena y gracias, Quique, Ser, Piña, Matías, Bea. Y, cómo no, Xabier Pan.

Raccord do carallo…

Palmarés de Curtas na Rede ’09

Raccord do Carallo en Vimeo

La importancia de llamarse Ernesto, Juan o Perico de los Palotes

octubre 26, 2009

Nadie nace libre al llegar a este planeta. Somos esclavos desde el momento en que nos coge el frío del mundo exterior y nuestros padres se encargan desde el  principio de ponernos nuestros primeros grilletes. Si no tenemos en nuestros primeros años de vida conciencia plena de lo que nos rodea, resulta razonable no tener tampoco libertad de elección.

De esta manera, sin comerlo ni beberlo, nos asignan un nombre. Por lo menos los más afortunados que llegan aquí, porque claro: a veces naces en medio de una cultura cerrada y la putada ya no es el nombre, sino si que por tradiciones locales lo normal es que te mutilen. Pero no me centraré en las desgracias mayores, si no en las menores que padece nuestra acomodada civilización occidental.

La gente se queja de que ya desde niños te inculquen una creencia religiosa- católica, lo más común-. Pero bueno, realmente en ese aspecto el hecho de declararte apóstata o no, no va a afectar a tu modo de vida. Si no te ves obligado a ello, puedes ocultar o apartar la religión de tu vida sin mayor complicación. El nombre es lo jodido. Algunos padres no se dan cuenta de lo mucho que pueden comprometer a sus hijos eligiendo un nombre u otro. Algunos nombres llegan a tener más carisma que la propia persona y puede llegar a influir de forma determinante en el transcurso de su vida. La época depende claro, no es lo mismo llamar a tu hijo Segismundo hace unas décadas atrás o en la actualidad.

A medida que maduras, te acostumbras a tu nombre y si no lo consideras una auténtica aberración, lo mantienes aunque no te guste. Lo jodido es la infancia, la preadolescencia y la adolescencia, donde un desafortunado nombre te marcará para siempre. Se generan variaciones o motes crueles de un factor vital que se escapa de tu control. No sólo en lo que al nombre se refiere, si no también a los apellidos, porque puedes tener la mala suerte de que a un nombre peligroso se junten no uno, sino dos apellidos que acaben convirtiendo tu existencia en un chiste.

Ejemplo tirado de la Red

Ejemplo tirado de la Red

En fin, este no es un tema profundo como afirmé que trataría en el post anterior, pero cuanto menos me resulta interesante pensar en casos improbables- que no imposibles- de personas fastidiadas para toda la vida. Y paso de poner aquí la cargante cadena que consiste en supuestos nombres reales acompañados por un intento de gracioso comentario entre paréntesis. De ejemplo, me imagino a Paloma Galiña Pato- hija bastarda de una amiga mía y Cristina Pato- o lo que pudiese suceder si mis amigos de amigos Rubén Tato y Andrea Cao tuviesen un retoño.

Pensad en eso.

Snack’n'Fuck! (I): Lays

octubre 24, 2009

Quería que mi primera actualización tras la de cortesía versara sobre un tema profundo (estos días estuve pensando en varios y bastante interesantes). Sin embargo, a ambos lados de mi ordenador en el ciber enxebre de mi patria, se sentaron Álvaro y Xabi con bolsas de patatas fritas y me entraron ganas de inaugurar una sección sobre este placer culinario. Y qué variedad si no, bajo mi palabra, puede inagurarla…

Oh, my Lays...

Oh, my Lays...

Desde que llegaron a España de la mano de PepsiCo. y bajo el auspicio de Matutano, estas suculentas patatas fritas han luchado mucho contra otros snacks para erigirse en mi principal elección a la hora de matar el gusanillo. Algunas personas preferirán sus hermanas las Campesinas o las Jamón (los más desviados las Vinagreta), pero sin embargo no tienen la magia de las originales Lays al punto de sal.

Mi flaca memoria y poco exigente paladar recuerdan que en un pasado estas patatas tenían una textura ligeramente más dura de las actuales, sin embargo mantienen ese punto de sal que tan adictivas las convierten. Resulta casi enfermizo, pero coger un puñado de cuatro patatas y metérselo en la boca mientras visionas alguna serie se convierte en una magnífica experiencia.  Y chupar los dedos salados para coger las últimas migas de la bolsa- esa bolsa tan grande, que una vez abierta compruebas una vez más que su contenido empieza en la mitad del envoltorio-.

Como son tiempos de crisis y la inflacción siempre anda dando por culo, lejos están los tiempos en los que la bolsita pequeña costaba 25 pesetas. Cada vez cuesta más adquirir este pequeño capricho, pero ya puede estallar una jodida guerra mundial o declararse el Estado de sitio que nadie me quitará mis Lays al punto de sal.

Imprescindibles.

PD.- Que ningún troll me salga ahora con la hambruna mundial ni con movidas así. Este blog es mío, yo marco mis límites y a veces tendré una visión universal escribiendo sobre los grandes problemas mundiales, y otras veces sobre mis pequeñas manías, obsesiones o lo que toque (como es el caso). Por otra parte, me disculpo ante mi minúsculo grupo de habituales que se esperaban una continuación de la línea seguida en mi blogspot. La influencia ‘lojística’ se hace notar, el tiempo y la inspiración dictarán mis derroteros en esta nueva etapa. O sea que disculpas a los que me soportan, a tomar por culo los que no. Gracias a ambos por leerme.

It’s Manba Time!

octubre 15, 2009

Cuando comprendas (…) que lo que estás contando no es más que una historia. Que ya no está pasando. Cuando comprendas que la historia que estás contando no son más que un puñado de palabras, cuando puedas arrugarla y tirar tu pasado a la papelera, entonces decidiremos quién vas a ser a partir de ahora”.

Chuck Palahniuk, Monstruos Invisibles

¿Qué más puedo contar yo que no sepáis? Después de meterme en todas las Redes Sociales habidas y por haber (Tuenti, Fotolog, Twitter, Blogspot, Facebook…), inicio este nuevo portal tal como mis coetáneos- la doble L- lo han decidido hacer. Poco más os puedo ofrecer, mis ramalazos de arte dependen tanto de la temperatura ambiente como de la dirección del viento, o sea que sólo espero que pueda ofrecer algo de entretenimiento gratuito y ameno a los cuatro gatos que se acerquen a leer mis verbas virtuales.

Para rizar el rizo de los Follaportales, os recomiendo que améis a los gatos. Si llegamos al siglo XXX en ese momento tal vez la degenerada raza humana comprenda las llamativas señales de la civilización egipcia y se den cuenta de que ellos son realmente los amos del Universo y nos veremos todos obligados a servir miles de millones de latas de Whiskas diarias, recoger centenas de cacas en cajas de arena bañadas de oro y acaraciar lomos de gato las 24 horas del día. Esto es sólo un pequeño aviso, pero un día con más calma abordaré el tema.


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