Archivar como 31 enero 2010

Para mí la perra chica

enero 31, 2010

Yo soy más de gatos. Tal vez sean unos animales interesados, pero es que los perros son idiotas. Su lealtad ciega y sus ataques de felicidad histérica los delatan. Con estas ideas en mente, estaba visto a quién le tocaba pringar con la perra mientras mis abuelos se iban de excursión con el IMSERSO. Pero bueno, en peores plazas hemos toreado, esta experiencia piloto me permitiría saber si estoy capacitado para cuidar de animales en un piso universitario, dos factores (animal + piso universitario) que irremediablemente implican problemas para los dueños y/o muerte para el animal.

Pero si ya este hecho puede considerarse una desdicha, mi caso particular tenía mucha más miga. Porque no se trataba de un bonito Cocker Spaniel o una monada de Bulldog francés: era un cruce de Yorkshire alopécico con un Gremlin. Y como guinda la perrita de medio kilo no tenía un simpático y/u original nombre, sino que se llamaba Pepa. Vulgarmente es conocida esta raza como “perro lambeconas” o “perro patada”, crueldad a la que no falta algo de razón. Todos estos ingredientes formaban un cóctel explosivo que se iría sirviendo poco a poco desde la mañana del domingo hasta la tarde del miércoles.

Lo bueno de Pepa es que no ladraba mucho y apenas estorbaba. Lo malo era que no paraba de llorar sino estaba acompañada de gente (a veces, sólo bastaba con que no estuviese en el colo para que empezase a gimotear), cagaba y meaba dentro de casa (lamentablemente se aficionó con la habitación de mi compañero de piso), sufría un transtorno bipolar (ataques de euforia demencial seguidos de depresiones profundas), no hacía nada gracioso y tenía miedo hasta de su propia sombra, por lo que se ponía a temblar en cualquier momento.

Aunque Pepa cagase y mease dentro de casa, había que intentar reeducar su conducta, por lo que la llevaba de paseo por la Alameda. Pero la perra no tenía la costumbre de pasear con correa, por lo que no paraba de ir sin un rumbo concreto, molestando al resto de transeúntes y enrollando mis piernas constantemente. Sin embargo, he de admitir que no deja de resultar curioso el protocolo secreto entre dueños de perros: como es secreto, ninguno de los que paseamos a Pepa llegamos a saber cómo actuar correctamente a la hora de cruzarnos con otros perros, aunque sus dueños nos hiciesen gestos cifrados.

Y sí, esto va por ti, lector insaciable de mujeres: tener un perro incrementa las posibilidades de que las chicas se fijen más en ti. Durante esos días varias fueron las chicas que me sonrieron prendadas por el encanto natural de Pepa, mientras suplicaba temblorosa por volver a casa. No todas las féminas adoran los animales (me conozco alguna), pero un sector considerable aman cualquier criatura peluda.

Basado en hechos reales

En definitiva, el paso de Pepa por mi piso durante casi cuatro días se traduce en cuatro cagadas en el piso, tres meadas en mi habitación y otra en la Miniconchi, un calcetín de Alba roto, dos horas de lamentos, casi un kilómetro de paseos e innumerables kilos de felicidad cuando me lamía y arañaba la cara cada mañana. Le deseo todo la suerte del mundo en su futuro.

La mejor Season Finale de todos los tiempos

enero 24, 2010

(La valoración de toda una serie no puede depender únicamente de un capítulo. Una cosa es que Lost no te acabe de convencer porque quieres respuestas razonables, no sentirte estafado a través de innumerables argucias y falacias que te han dejado con la boca abierta al final de cada capítulo. Comprendo que con una serie como Lost existan detractores y escépticos. Pero mi fe es ciega, como John Locke. No me importa la meta, sino el camino. Nadie ha dicho que es fácil creer, pero así son los designios del Destino. Me gustan los osos polares que vagan por la jungla, la vida contada a través de continuos flashbacks, flashforwards y metalepsis. Si ya no te acuerdas muy bien de lo que ha pasado durante estas cinco temporadas o si te apetece engancharte a esta última temporada sin haber visto ni un capítulo, he aquí un vídeo la mar de gracioso y explicativo: 5 temporadas en 5 minutos. El Feb 2 el minerialismo va a llegaaaaarrlrlr…)

Snack’n'Fuck! (III): $URTISur

enero 17, 2010

En la sección de hoy abordaré todo un ‘rara avis’ en el mundo de los aperitivos. Y es que no se trata simplemente de un snack extraño, sino de que cada bolsa de este producto se convierte en toda una aventura. Con todos ustedes, los $URTISur (popularmente conocidos como Surtis).

$URTISur o Surtis

Si atendemos a las palabras de la bolsa nos encontramos con sentencias como “Lo que Más Gusta a los Niños”, “Desde 1989″, “Producto no recomendado para menores de 36 meses” o el dibujo de un simpático cocodrilo con visera que mientras tira una bolsa en la papelera dice “Chavales, ¡Copiad de mi!”. Fue todo un shock cuando este fin de semana acudí a mi establecimiento favorito de A Baña, Supermercado O Cruceiro, y me reencontré con este producto, el cual no se comercializaba desde mediados de los 90. No sé exactamente que ha sucedido para que se vuelva a comercializar, pero todo se encuentra al día y con importantes novedades. A continuación analizo el contenido más detenidamente.

Como indiqué al comienzo de la reseña, cada bolsa es un mundo de aventuras. Es imposible pronosticar qué maravillas traerá cada envoltorio porque es todo un surtido de gominolas, snacks, juguetes, complementos de papelería, de moda… La suerte es que no lo dejan todo al azar, y el envoltorio tiene una franja transparente permitiendo elegir el que a ti te apetezca sin que te lleves grandes decepciones. Para esta sección, me he dejado 1’50 € en adquirir un paquete y así haceros partícipes virtuales de la ilusión que produce abrir una de estas bolsas.

Material incautado

El sábado me había comprado otra y me había tocado una elegante muñequera pajillera de Playboy, además de un sobre de láminas coleccionables de ‘Física o Química’, un paquete de gusanitos, un caramelo y un huevo sorpresa con una figura de un indio en naranja fosforito. En esta ocasión, la bolsa contenía una goma del pelo azul con peluche de perro incorporado, un tazo de Tamatgochi, un marcador de páginas con forma de bicho, un nuevo sobre de foto cards de ‘FoQ’, dos atizadores de tazos con forma de pie y una bolsa de gusanitos. En esta ocasión ha primado más el fetichismo retro que los aperitivos, o sea que en el caso de estar hambriento tocaba joderse, pero como estoy aburrido la compra ha resultado un éxito. A uno de los chavales de A Baña le había tocado un recipiente con forma de Hulk que contenía en su interior la clásica masa verde viscosa, con una figurita de este personaje escondida entre ese producto, mientras que a otro cutres pegatinas de Pokémon y una libretita con dibujos japos bastante melosos.

En definitiva, si eres un amante de los productos del pasado y quieres intentar recuperar tu adolescencia perdida en los años noventa, pásate por el Supermercado O Cruceiro en A Baña y disfruta de este oscuro objeto de deseo. Los gusanitos saben ricos, los caramelos no son muy para allá y Dios sabe que extrañas gominolas olvidadas puedas encontrar tú en la próxima bolsa…(me apuesto lo que quieras a que en alguno de estos paquetes todavía se encuentran las prohibidas cajetillas de tabaco de chocolate)

Mientras Chester de Cheetos hace Historia , el Cocodrilo de $urtisur es leyenda

Desde mi ombligo para el mundo

enero 10, 2010

(Si no leéis bien mi bonita letra, pinchad en la imagen para ampliarla)


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