Archivos de la categoría ‘Snack'n'Fuck’

Snack’n’Fuck! (V): Doritos Chili Pepper

junio 26, 2011

Retomo esta olvidada sección de los orígenes del blog para ocuparme de unos aperitivos que han cautivado el corazón y el estómago de más de uno: los Doritos Chili Pepper. Y es que la compañía de la carita sonriente creo que ha metido la pata con el concurso Cásting de Sabores, dando lugar a auténticas aberraciones gustativas: las Lays sabor a Cheeseburger o a Mojito. No voy a dedicar más palabras a estas variedades, en mi humilde opinión resultan muy cargantes y desagradables. A pesar de ese desliz, creo que con estos Doritos se puede perdonar su error en lo otro.

Los snacks que en este artículo nos ocupan tienen magia por su textura crujiente, el alto grado de condensación de su sabor y sin duda por su toque picante. No llegan a hacerte arder la boca, pero tienen un regusto que los amantes de los sabores fuertes sabrán apreciar. Incluso los gourmets de los aperitivos que reniegan de los Doritos se verán reconciliados con los de sabor Chili Pepper. Sin lugar a dudas, nos encontramos ante una gran revelación de la compañía Matutano, de esas a las que no puedes resistirte a picotear de la bolsa de tu acompañante sólo un Dorito, sino que acabarás robándole un par más.

Snack’n'Fuck! (IV): Patatas Santa Ana

marzo 14, 2010

Desde que establecí mi rutina de actualización semanal todavía no he realizado ninguna novedad en una de mis secciones estrella. Va siendo hora de ir abriendo boca y prepararse para otro rico y grasiento aperitivo: con todos vosotros, las Patatas Santa Ana.

Vicio artesano

Ya comentaba el año pasado que una de mis predilecciones a la hora de devorar aperitivos son las Lays. Nunca le había prestado demasiada atención al resto de patatas fritas en concreto, todas me parecían demasiado aceitosas, sosas o sin ese toque mágico. Me acuerdo que hace tiempo vendían unas patatas dentro de un paquete marrón cual churros y que en su interior había una bolsa de plástico donde éstas se encontraban. Resulta que el aperitivo de aquel envase tenía el sello Matutano y son las patatas de las que os estoy hablando. No sé exactamente en qué punto del tiempo sufrieron una transformación y empezaron a envasarse de un modo más convencional (y estoy llamando convencional a las bolsas de toda la gama Matutano).

Mira tú

Leyendo un artículo que analiza las patatas Santa Ana, éstas son calificadas como las más saladas de las no light. En sus halagos, son consideradas “crujientes” y estar “en su punto de aceite”, mientras que se les critica por “poco sabor”, “duras” y “tamaño pequeño”. De todos estos adjetivos, tengo que desmentir que se trate de patatas con poco sabor y tamaño pequeño, puesto que se acerca bastante en este aspecto a las Lays. Eso sí, la radical diferencia con éstas es que se trata de un aperitivo bastante más grasoso y con un mayor grosor. Dependiendo del tipo de consumidor, esto puede suponer una ventaja o no. Las Lays tienen un mayor punto de sal y más finura, mientras que las Santa Ana, auspiciadas bajo la denominación de ‘artesanal’, son más brutas, tienen más aceite y un mayor grosor que las hacen crujientes. Es difícil decantarse entre unas u otras, todo depende de los gustos.

En definitiva, las Santa Ana son una buena elección en el momento que tenga el modo cocho /on. Actualmente cuesta un euro la bolsa grande, por lo que en cierto modo parece algo más rentable que las Lays.  Si eres devorador de patatas crujientes y aceitosas, esta es la elección adecuada.

Snack’n'Fuck! (III): $URTISur

enero 17, 2010

En la sección de hoy abordaré todo un ‘rara avis’ en el mundo de los aperitivos. Y es que no se trata simplemente de un snack extraño, sino de que cada bolsa de este producto se convierte en toda una aventura. Con todos ustedes, los $URTISur (popularmente conocidos como Surtis).

$URTISur o Surtis

Si atendemos a las palabras de la bolsa nos encontramos con sentencias como “Lo que Más Gusta a los Niños”, “Desde 1989″, “Producto no recomendado para menores de 36 meses” o el dibujo de un simpático cocodrilo con visera que mientras tira una bolsa en la papelera dice “Chavales, ¡Copiad de mi!”. Fue todo un shock cuando este fin de semana acudí a mi establecimiento favorito de A Baña, Supermercado O Cruceiro, y me reencontré con este producto, el cual no se comercializaba desde mediados de los 90. No sé exactamente que ha sucedido para que se vuelva a comercializar, pero todo se encuentra al día y con importantes novedades. A continuación analizo el contenido más detenidamente.

Como indiqué al comienzo de la reseña, cada bolsa es un mundo de aventuras. Es imposible pronosticar qué maravillas traerá cada envoltorio porque es todo un surtido de gominolas, snacks, juguetes, complementos de papelería, de moda… La suerte es que no lo dejan todo al azar, y el envoltorio tiene una franja transparente permitiendo elegir el que a ti te apetezca sin que te lleves grandes decepciones. Para esta sección, me he dejado 1’50 € en adquirir un paquete y así haceros partícipes virtuales de la ilusión que produce abrir una de estas bolsas.

Material incautado

El sábado me había comprado otra y me había tocado una elegante muñequera pajillera de Playboy, además de un sobre de láminas coleccionables de ‘Física o Química’, un paquete de gusanitos, un caramelo y un huevo sorpresa con una figura de un indio en naranja fosforito. En esta ocasión, la bolsa contenía una goma del pelo azul con peluche de perro incorporado, un tazo de Tamatgochi, un marcador de páginas con forma de bicho, un nuevo sobre de foto cards de ‘FoQ’, dos atizadores de tazos con forma de pie y una bolsa de gusanitos. En esta ocasión ha primado más el fetichismo retro que los aperitivos, o sea que en el caso de estar hambriento tocaba joderse, pero como estoy aburrido la compra ha resultado un éxito. A uno de los chavales de A Baña le había tocado un recipiente con forma de Hulk que contenía en su interior la clásica masa verde viscosa, con una figurita de este personaje escondida entre ese producto, mientras que a otro cutres pegatinas de Pokémon y una libretita con dibujos japos bastante melosos.

En definitiva, si eres un amante de los productos del pasado y quieres intentar recuperar tu adolescencia perdida en los años noventa, pásate por el Supermercado O Cruceiro en A Baña y disfruta de este oscuro objeto de deseo. Los gusanitos saben ricos, los caramelos no son muy para allá y Dios sabe que extrañas gominolas olvidadas puedas encontrar tú en la próxima bolsa…(me apuesto lo que quieras a que en alguno de estos paquetes todavía se encuentran las prohibidas cajetillas de tabaco de chocolate)

Mientras Chester de Cheetos hace Historia , el Cocodrilo de $urtisur es leyenda

Snack’n’Fuck! (II): Papa Delta

noviembre 19, 2009

¿Qué forma geométrica tiene la delicia? No podía ser de otra manera: la del triángulo equilátero. Sí, el 3, ese número divino, tan estrechamente relacionado con lo que está más allá de este mundo, con la perfección y lo puro. Sí, hoy Snack’n'Fuck! presenta uno de los aperitivos más adictivos: las Papa Delta.

Envase enano: no cunde un carajo

Las rutinas de la infancia suelen estar perdidas en la memoria. Sin embargo, un minúsculo estímulo sensitivo puede arrancar de las profundidas de la mente aquellos momentos gloriosos del pasado. En mi caso, un bocado de este aperitivo me lleva a aquellos momentos en los que leía los tomos gordos de cómics de Los Simpsons relajadamente tirado en el suelo de mi habitación, mientras engullía triangulitos sin parar.

La textura de las Papa Delta es crujiente, en ocasiones más dura que otras. Suele haber algunos deltas malformados con una esquina pegada a la propia forma haciendo una especie de doble capa. Su suave aroma a jamón y su pequeño tamaño hacen de este aperitivo uno de los más viciosos.

Sin embargo, donde reside realmente la magia de las Papa Delta es cuando no quedan y se usan los dedos mojados para alcanzar las últimas migajas. Esa sal, lejos de la grasa de otras patatas fritas, guarda todo el sabor del jamón y culmina esta experiencia mística, una guinda perfecta para un aperitivo perfecto.

Snack’n'Fuck! (I): Lays

octubre 24, 2009

Quería que mi primera actualización tras la de cortesía versara sobre un tema profundo (estos días estuve pensando en varios y bastante interesantes). Sin embargo, a ambos lados de mi ordenador en el ciber enxebre de mi patria, se sentaron Álvaro y Xabi con bolsas de patatas fritas y me entraron ganas de inaugurar una sección sobre este placer culinario. Y qué variedad si no, bajo mi palabra, puede inagurarla…

Oh, my Lays...

Oh, my Lays...

Desde que llegaron a España de la mano de PepsiCo. y bajo el auspicio de Matutano, estas suculentas patatas fritas han luchado mucho contra otros snacks para erigirse en mi principal elección a la hora de matar el gusanillo. Algunas personas preferirán sus hermanas las Campesinas o las Jamón (los más desviados las Vinagreta), pero sin embargo no tienen la magia de las originales Lays al punto de sal.

Mi flaca memoria y poco exigente paladar recuerdan que en un pasado estas patatas tenían una textura ligeramente más dura de las actuales, sin embargo mantienen ese punto de sal que tan adictivas las convierten. Resulta casi enfermizo, pero coger un puñado de cuatro patatas y metérselo en la boca mientras visionas alguna serie se convierte en una magnífica experiencia.  Y chupar los dedos salados para coger las últimas migas de la bolsa- esa bolsa tan grande, que una vez abierta compruebas una vez más que su contenido empieza en la mitad del envoltorio-.

Como son tiempos de crisis y la inflacción siempre anda dando por culo, lejos están los tiempos en los que la bolsita pequeña costaba 25 pesetas. Cada vez cuesta más adquirir este pequeño capricho, pero ya puede estallar una jodida guerra mundial o declararse el Estado de sitio que nadie me quitará mis Lays al punto de sal.

Imprescindibles.

PD.- Que ningún troll me salga ahora con la hambruna mundial ni con movidas así. Este blog es mío, yo marco mis límites y a veces tendré una visión universal escribiendo sobre los grandes problemas mundiales, y otras veces sobre mis pequeñas manías, obsesiones o lo que toque (como es el caso). Por otra parte, me disculpo ante mi minúsculo grupo de habituales que se esperaban una continuación de la línea seguida en mi blogspot. La influencia ‘lojística’ se hace notar, el tiempo y la inspiración dictarán mis derroteros en esta nueva etapa. O sea que disculpas a los que me soportan, a tomar por culo los que no. Gracias a ambos por leerme.


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