Antropología Tarantiniana 101

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No es casualidad que entre las mejores escenas que ha escrito Tarantino se encuentre en casi todas ellas un monólogo. Quentin es un mago a la hora de otorgarle la palabra a sus personajes y después de disfrutar de su última película, Django Unchained, es inevitable acordarse de las influencias de su cine, siendo el primer referente de éste su propia obra. Muchas de sus películas -por no decir todas- contienen tramas que giran alrededor de la venganza (Inglourious Basterds y Kill Bill tienen muchas semejanzas con la película del esclavo desencadenado), guardan pequeños guiños entre ellas (marcas ficticias, perspectivas que se repiten, motivos recurrentes) y escenas que siguen una misma tónica pero que funcionan magistralmente. De este último grupo me gustaría recordar tres escenas distanciadas en el tiempo pero cortadas por el mismo patrón (teorías marcianas sobre la antropología humana) y que son consideradas como los mejores momentos del cine de Tarantino.

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Los sicilianos descienden de los negros: True Romance (Tony Scott, 1993)

Uno de los pocos guiones firmados por Tarantino que no contó con su dirección a la hora de filmarlo. Aun así, Tony Scott hizo muy bien su trabajo y supo llevar a buen puerto las aventuras de Alabama y Sonny. En esta soberbia escena (de la que Tarantino afirmó que era lo mejor que había escrito en toda su carrera), el padre de Sonny (Dennis Hopper) recibe la visita de unos italianos trajeados de la que sabe que no saldrá con vida. Ni corto ni perezoso, y con mucha sangre fría, el expolicía no se quiere despedir del mundo sin humillar a sus verdugos y le narra al peligroso Vinzenzo Cocotti (Christopher Walken) una lección de Historia: cómo la invasión de los moros en Sicilia acabó con la raza aria de sus habitantes y a fuerza de follar tanto con sus mujeres, cambió su línea genética para siempre, con esa tez morena y pelo oscuro. Vinzenzo no puede alucinar más y estalla en carcajadas por los cojones que tiene su interlocutor. Una escena épica. [Más info]

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Halcones alemanes, ratas judías: Inglourious Basterds (Quentin Tarantino, 2009)

Al estrenarse Inglourious Basterds, Tarantino consideró que la secuencia inicial de su nueva obra había alcanzado por fin el nivel del monólogo de Hopper de True Romance. Podría decirse que lo superó, porque sin lugar a dudas la película arranca de una manera espectacular. La primera irrupción de Christopher Waltz en las vidas de muchos resulta inolvidable, el personaje de Hans Landa ya forma parte de la Historia del Cine. Este coronel nazi llega a una villa francesa con la intención de encontrar y exterminar a los judíos de la zona y en una tensa y asombrosa escena en la que el cambio del francés al inglés da mucho juego, el verdugo expone su teoría: si los alemanes se comparasen con una bestia del reino animal serían los halcones, y en cambio los judíos, ratas, pero sin ánimo de ofender, sino por su capacidad de sobrevivir y extenderse por el mundo, de esconderse en lugares en los que un halcón nunca imaginaría. Un siniestro discurso pronunciado ante el acongojado Monsieur LaPadite (Denis Ménochet) con un final apoteósico.

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El cráneo del viejo Ben: Django Unchained (Quentin Tarantino, 2012)

El último afortunado en recitar otra de las brillantes y enfermas teorías de Tarantino recae en el deleznable Calvin Candie (interpretado soberbiamente por Leonardo DiCaprio) ante el alucinado doctor Schultz (Christopher Waltz desde el otro lado de la barrera en esta ocasión) y Django (Jamie Foxx). El discurso de Candie cuenta con material didáctico, ya que para ilustrar mejor sus ideas emplea la calavera del mayordomo de tres generaciones de la familia Candie: el viejo y pobre Ben. Después de preguntarse el porqué este esclavo no acabó con la vida de su padre en las múltiples ocasiones que pudo hacerlo, lo ilustra serrando parte del cráneo y atribuyéndolo a la frenología: allí donde los blancos tienen más desarrollada la creatividad, la raza negra tiene esas tres marcas de desarrollo en el área de la servidumbre. Otra oscura lección antropológica que desencadena los primeros acontecimientos del principio del fin de la cruzada de Django.

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