Etcétera

El pertubador lirismo del vello púbico

Sin título

Quería pasar a la Historia, ser recordado en una Obra Universal de la Literatura. Formar parte de fotogramas emblemáticos del Noveno Arte, que los grandes pintores captasen todos sus matices cromáticos. Le encantaría formar parte del cabello de Beatriz, de Dulcinea, de Julieta. Que las palabras más bonitas le alumbrasen para la posteridad. Pero la vida no concede segundas oportunidades en el cuerpo humano y quien nace púbico, púbico se queda. Su aspecto era oscuro, grueso, áspero y enrevesado. Un pelo estrangulado a sí mismo por su propia condición, que se retuerce pensando en su triste sino y que busca desesperadamente la suave caricia de los rayos del Sol, emulando a las ramas de un árbol. Postergado entre sus compañeros, condenados a vivir en la oscuridad, abrigados por varias capas de prendas. ¿Qué sentido tenía su existencia? ¿Dar calor, si acaso ya estaba resguardado entre ropa interior? ¿Anunciar del florecimiento sexual del individuo, si acaso no puede estar más oculto a los ojos de la sociedad? Si ni tan siquiera estéticamente resultaba agradable, por lo que a veces pasaba a ser rasurado sin piedad o, con un poco de suerte, recortado como si se tratase de un concurso de jardinería. Y si todo esto no fuera ya suficiente castigo, volvía a nacer cual hígado de Prometeo para sufrir el mismo tormento ad æternum.  Incluso si corría la suerte de caer de su cuna púbica, no contaba con el mismo significado ceremonioso y mágico que el deseo prometido por una pestaña caída; no, ese vello solía acabar en el borde de la taza del váter para recrear una estampa desagradable rematada por discusiones conyugales.

Pero detrás de su aspecto tosco y retorcido, a su manera de ser también era bello y esplendoroso. Su forma parecía estremecida y temblorosa cuando era observada a través de la luz. Su línea trazaba la ruta del complicado e incierto camino que le tocó recorrer en vida. Acobardada y tímida por vivir tanto tiempo reprimida. Contaba con un hermoso, perturbador lirismo.

Nunca antes se había visto de otra manera.

Limpiando en el estante de los recuerdos

El gran problema de permanecer mucho tiempo en el mismo sitio y no ser ‘curioso’ -como gusta decir a mi madre- es que, a pesar de vivir etapas de tu vida fuera de tu habitación, en ella se van acumulando todo tipo de testimonios de infancia, adolescencia y juventud. Y llega un punto en que si el cuarto es chiquitico, te ahogas en un mar de recuerdos del que es difícil desprenderse hasta que emprenden distintos destinos (herencia a terceros, trastero o basura). El trauma de Andy de Toy Story 3 ya lo pasé antes de ir a la universidad, desterrando a mis juguetes favoritos de mis dominios, el caso es que ahora tenía un estante ocupado por montañas de papeles, disquettes, cd’s y trangallada informática completamente obsoleta. Así que, aprovechando una mano de pintura en el cuarto, eliminamos de un plumazo toda la mandanga en varias bolsas de basura.

Es tonto dedicar una entrada a estos pensamientos, pero me hace gracia como pequeños fetiches del pasado nos conectan a personas de la misma generación, cuando nos emocionamos hablando de Tamagotchis o cuando en euforias etílicas la gente se pone a entonar melodías de series infantiles cual canto aborigen. Por eso quiero enseñar al mundo desde mi pequeño rinconcito, unos CD’s que a día de hoy no valen de nada, pero cuyo dibujito de portada siempre me fascinó, de una colección del diario El Mundo para iniciarse en SO Windows 95, toda una antigualla, no sé si a alguien le sonará:

Y nada, una vez registrado el recuerdo y la imagen en el blog, le rindo también un minitributo personalizado que siempre quise hacer, y que ahora aprovechando el momento de limpieza y recuerdo, lo materializo.

La Solución Final al Desempleo

ANTONIO SEPÚLVEDA | Madrid

Juan se ajusta la corbata frente al espejo, la misma que había llevado en su acto de licenciatura. Se frota los ojos, adormecidos tras la fiesta de despedida de la noche anterior. Después de intentar domar los mechones más rebeldes de su cabello, acude a la cocina para despedirse por última vez de sus padres. “Es extraño”- confiesa el joven – “pero creo que estoy preparado para lo que me espera, no siento miedo”. Juan, como muchos otros jóvenes, acude a su última visita al paro.

“La gente ha cambiado, parece que hemos perdido atisbo de toda cordura” reflexiona Jorge Suárez, actual portavoz del PSOE, un partido relegado ahora a tercer plano. “En 2012 se creía que la crisis tendría que empezar a remitir, y no fue así. Ahora, treinta años más tarde, la desilusión se encuentra en todas las esquinas, cuando no debería ser así. Ni la experiencia republicana que tanto ansiaba una parte de la población española, ni la desaparición del bipartidismo en el Parlamento. No queda ilusión, sólo resignación”.

Juan sale del portal completamente trajeado. La gente de la calle lo observa, sabiendo cuál es su destino. Después de finalizar dos carreras, Comunicación Audiovisual y Filología Hispánica, ha estado dos años formando parte de las listas del paro. Hasta hoy. En ningún momento le han flaqueado las fuerzas, es de los pocos jóvenes que acepta sin problemas la medida adoptada por el Gobierno. “Es lo que toca”, comenta Juan, “prefiero marcharme de pie que trabajar de rodillas”.

“Es una ley controvertida, no cabe duda”, apunta el ministro de Presidencia Rodrigo de Paz, de UPyD, “pero al observar el descenso de la tasa de desempleo y también el del número de suicidios, es la mejor decisión que pudo adoptar el Gobierno”. La bautizada medida como Paro de Muerte, que obliga a aquellos desempleados con más de dos años en las listas del INEM a su ejecución en su respectivo distrito, no ha levantado tantas ampollas como lo haría en un pasado reciente. “En tiempos desesperados, medidas desesperadas. La gente sólo quiere tranquilidad y que la cosa se solucione, a cualquier precio”, señala de Paz, “Viendo los resultados positivos de esta ley, estamos incluso estudiándola como alternativa al recorte de pensiones para las personas de la tercera edad”.

¿No hay manera de escapar de esta muerte? Muchas empresas se han beneficiado de esta situación extrema contratando becarios con contratos muy alejados del salario mínimo interprofesional, con pactos que escapan del control del Ministerio de Trabajo. “Con trabajo o sin él, me encuentro condenado igual” reflexiona Juan, a escasos metros de la oficina del INEM. Le preguntamos si sabe cómo va a terminar su contrato vital. “He leído en un foro que no es para tanto, se trata simplemente de una estancia para diez personas donde te vas quedando dormido. Como lo he estado tanto tiempo desde que he acabado mis estudios”. Juan se despide, y sustituye un sueño roto por otro eterno. Como otro parado más.

Propósitos para el 2012 (y repaso a los del 2011)

Por tercer año consecutivo, continúo escribiendo en este blog: algo inaudito teniendo en cuenta las arroutadas de borrar mis huellas por Internet de vez en cuando. Echando la vista atrás y leyendo lo que escribí hace un año, 2011 no tiene un buen balance personal. Como en todo, te quedas con cosas positivas, pero en términos generales fue un año del que quitaría lo bueno y el resto lo tiraría a la basura. Aquí lo que me había propuesto:

1- Cumplir decentemente los objetivos del Máster. Aínda bo é… Cumplidos decentemente, pero con la misma recompensa que todo el grupo porque a la dirección se la traía al fresco, algo bastante desalentador, la verdad…

2- Promover mi faceta de dibujante de cómics. La verdad es que no… He dibujado alguna cosilla a inicios de año (Torpe non, o seguinte), continuado con mi colaboración en Esplasbac y en Riazor.org, pero lo que se dice promover mi faceta intensamente, nasti de plasti…

3- Decidir nuevamente mi futuro inmediato lo mejor posible. En esta parcela personal siempre me he dejado llevar más por los vientos que por mi maestría en el timón… El futuro a largo plazo no se divisa en el horizonte, pero en el inmediato tengo al menos algo a lo que aferrarme.

4- Llevar a buen puerto mis compromisos audiovisuales actuales. Creo que todo lo que tenía pendiente a finales de año llegó a buen puerto… Lo petamos con el estreno de O Morgado tivo un Prezo, el videoclip de Mirar o ceo de Rockin’13 cumplió su objetivo, As relacións son difíciles funcionó a pesar de mi poca destreza interpretativa… Eso sí, hay cierta pieza audiovisual matrimonial que me martirizó a lo largo del año y parece que su sombra me perseguirá hasta inicios del siguiente….

5- Transformar este blog en un webcomic total. Failure… Bueno, este punto enlazaba con el punto 2 porque estaba con el hype en ese momento, pero me la refanfinfla bastante.

6- Intentar mejorar mi estilo gráfico. Otra vez, el Pepe Mansilla desatado por comerse el mundo de la novela gráfica en 2011 se obsesionó y esto no llegó a ningún sitio. Tuve una opción de lograr esto, pero un calendario desafortunado y la poca insistencia hizo que no intentase nada.

7- Cuidar mis apariciones públicas y no provocar a nadie peligrosamente. Digamos que en verano transcurrió un punto de inflexión… Si tuviese que contestar si este punto se cumplió, lo haría con un rotundo NO. Pero desde entonces, algo ha cambiado y ahora mismo no me van nadita esos derroteros.

8- Seguir aumentando el visionado de películas, libros y cómics. En películas y cómics he devorado como un maldito, así como en las series (The Wire, Six Feet Under), pero en libros desafortunadamente no, así son las cosas.

9- Visitar algún sitio donde todavía no haya estado. Como gritaría DjFluo en una fiesta llena de Erasmus: RIMINIIIIIIIIIIIIIIIIII!!! Y bueno, con todas las visitas que eso conlleva: Venecia, Florencia, San Marino, Ferrara, Padova, Verona, Mirabillandia, Santarcangelo… Y otra escapada deliciosa, a Lisboa, con una acompañante con la que me gustaría tener más viajecitos.

10- Continuar cerca de mis actuales seres queridos one more time. Pues… en cierto modo, sí, pero lo que son las cosas, cada uno va cogiendo sus caminos. El contacto nunca se pierde gracias a los Internetes, pero cerca, lo que se dice cerca, tampoco me encuentro con todos.

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Y bueno, en vistas de que de los diez anteriores propósitos sólo dos de ellos puedo decir que los he cumplido sin llegar a matizaciones y como estamos en tiempos de crisis, voy a recortar a cinco mis propósitos de Año Nuevo, en una política realista con una pizca de ambición:

1- Dibujar un cómic de mayor extensión a la que estoy habituado.

2- Viajar a un lugar extranjero donde nunca hubiese estado.

3- Dedicarle mayor tiempo a la lectura.

4- Hacer el camino de Santiago con quien se preste.

5- Luchar hasta la extenuación por ampliar mi experiencia laboral aunque sea unas semanas.

 

Mis más sinceros deseos para que lo paséis bien en Nochevieja y el 2012 os brinde más y mejores cosas que este chuchurrío que se marcha. Ci vidiamo!

Buh.

Aínda sendo da rama das ciencias sociais, atrévome a tocar un tema do que seguramente meta a pata, però che mi sembra interesante. É curioso observar a reacción de elementos externos que se introducen nun hábitat alleo ó seu. Un caso claro que temos en Galicia é a introdución do eucalipto. Tirando dos meus amplos coñecementos apoiados na Wikipedia, podemos observar que a súa chegada á nosa terra produciuse en 1860 a través de Frai Rosendo Salvado, home que ademais de ostentar actualmente o nome dunha rúa en Santiago de Compostela, foi un misioneiro en Australia que enviou sementes á súa familia de Tui. As consecuencias son coñecidas popularmente, e coas condicións xeográficas e atmosféricas desta zona (moita humidade, clima costeiro) e polo interese na produción de cultivos forestais, Galicia rematou por ser eucaliptizada. Però, como comentaba il mio compagno di stanza, ter tanto eucalipto non é bo, porque chupa auga do resto da vexetación, deixa a terra feito un cristo para o cultivo doutras especies e logo tarda a vida en desaparecer.

Per chè -non capisco per chè, come dice Mou- scrivo tutta questa roba? Porque creo que podo ser portador doutra introdución foránea en Galicia. A medida que fun aprendendo italiano en Rimini, decateime dunha curiosa expresión común en todas estas xentes. Polo visto, non únicamente na Emilia-Romagna, senón que ata a punta da bota todos os italianos teñen este costume. Para expresar incerteza ou dúbida, moitas veces en lugar de soltar un “no lo so’” ou “è lo stesso“, da súa boca sae un “buh.” Coidado! A súa pronunciación é especial, non é un ‘buh’ ó uso sen máis, o son sae máis da gorxa… Difícil explicar este caso sen ter coñecementos de filoloxía, mais se non è vero, è ben trovato. E que pasa se a un galego, que non sabe se sube ou baixa (que por tópico que resulte non deixa de ser verdade), ten que escoitar questa parola no seu día a día? As condicións para a adaptación son mellores que as do eucalipto en Galicia. Inconscientemente non podo parar de dicir “buh.” como expresión comodín para decidir qué comer, a onde ir ou se me preguntan se prefiro tal cousa. E medo me da que persista esta manía ó meu regreso e se de Coruña e A Baña pode chegar a propagarse ata Tui, pechando o círculo que abriu Rosendo Salvado anos atrás…

…buh…