Mis recomendaciones comiqueras

¡Por fin! Después de haber pateado bibliotecas de todos los colores y conseguido algunos de los cómics más inaccesibles del listado que colgué en el blog hace varios meses, ya he logrado disfrutar de la lectura de todos estos álbums. Ahora me veo con la autoridad suficiente de poder compartir mis propias recomendaciones con todos vosotros. No se trata de una lista exhaustiva ni mucho menos, si no que está compuesta por obras que he leído en los últimos meses y me han resultado interesantes, junto con otras que han formado parte de mi adolescencia y no puedo dejar de recomendar. Quedan excluidas aquellas que ya se encuentran en la otra lista, donde marqué con un asterisco las que más me han convencido. Avanti, pues!

25 años tirando de la cadena – Extra El Jueves (2003)

Para mí, uno de los mejores ejemplares de El Jueves, un autohomenaje a la altura del aniversario donde personajes y autores se funden en sus propias historietas y hacen un repaso de las batallitas que cuentan los más veteranos de la redacción. Personalmente, los números que más me gustan de esta publicación coinciden curiosamente con el gobierno de Aznar y donde se incorporan autores como Monteys o Pedro Vera. Lo dicho, un número imprescindible de una publicación semanal que sirve para reírte y repasar la actualidad del país desde los tiempos de la Transición Española (ahí es ná…)

Arroz Pasado – Juanjo Sáez (2010)

Un joven diseñador se encuentra en un momento dulce de su vida tras recoger un premio a su trabajo para después afrontar una mala racha donde su vida profesional y sentimental se van a pique. Teniendo como leitmotiv distintos platos de arroz, esta obra de Juanjo Sáez que sirvió como storyboard de la serie de animación que lleva el mismo nombre, regala momentazos marcados por la habitual mala baba del autor. La explicación de ‘el último polvo’ me parece de lo más desgarrador y lúcido que he leído en tiempo.

Arrugas – Paco Roca (2007)

Paco Roca es de lo mejorcito que hay en el actual panorama nacional del cómic. Obras como ‘El invierno del dibujante’ o ‘Memorias de un hombre en pijama’ lo demuestran, pero si hay un cómic que exponga las virtudes de Roca sin duda es este. La historia de un anciano que tiene que lidiar con su ingreso en una residencia y a su vez con una peligrosa enfermedad que acecha con amargar el último tramo de su vida. Una historia conmovedora y entrañable, que ganó fama por los premios de su adaptación cinematográfica, pero que ya de antes mantenía su calidad intacta.

Asterios Polyp -David Mazzucchelli (2009)

Historia de un arquitecto dedicado a la docencia que nunca llegó a construir ningún edificio. El mayor reclamo de Asterios Polyp resulta lo trabajado de la obra, sobre todo en sus llamativas formas, ya que cada personaje está dotado de su propio trazo, color e incluso tipografía, experimentando en todo momento con el tiempo del relato y el lenguaje del cómic. No es coincidencia que la obra ganase en su momento los más prestigiosos galardones de cómic.

Blacksad – Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido (2000-actualidad)

Saga de cómics de serie negra protagonizada por animales antropomórficos. Aunque las historias no dejan de ser clásicos argumentos de este género explorado por otras artes, el atractivo apartado visual y la ejecución gráfica de los hechos hacen de Blacksad una lectura sumamente atractiva.

Bone – Jeff Smith (1991-2004)

Una auténtica odisea en un mundo fantástico, donde tres primos fugados de Boneville exploran un territorio desconocido para ellos y embarcarse en divertidas aventuras acompañados de la abuela Rose y su nieta Thorn, que irán ganando peso a medida que evolucione la historia. Una saga de lo más divertida con unos personajes principales que parecen garabatos de Mickey, Goofy y Donald pululando por la Tierra Media. Altamente divertido y recomendable.

Como un guante de seda forjado en hierro – Daniel Clowes (1989-1993)

Daniel Clowes es un autor especialito, porque en sus viñetas reinan en muchas ocasiones el silencio, elementos surrealistas, personajes introvertidos, obsesos y solitarios. Esta obra, que recuerda mucho al universo de David Lynch o también al de su colega de profesión Charles Burns, comienza con el visionado de una película snuff y la búsqueda por parte del protagonista de una actriz de dicha peli, porque le recuerda a una antigua amante suya.

El Condón asesino – Ralf König (1987)

Simpático cómic gay en el que un policía ha de resolver una serie de misteriosas castraciones perpetradas por un condón asesino con colmillos que pulula por la ciudad. Un argumento tan demencial no puede resultar decepcionante en esta parodia de los thrillers de Hollywood, que incluso llegó a tener una adaptación cinematográfica española.

Futurama/The Simpsons Infinitely Secret Crossover Crisis – Bongo Comics (2002-2005)

Desde que apareció Futurama, siempre he fantaseado con un capítulo en el que se cruzasen los dos universos de las más exitosas creaciones de Matt Groening, como sucedió en su día con Los Picapiedra y Los Supersónicos. Y aunque hasta el momento no se ha producido en la versión animada, en los cómics sí que ha tenido lugar este crossover. Dividido en dos partes, la visita de los personajes de Nueva Nueva York en Springfield resulta fantástica, así como la segunda entrega no tiene el gancho de la primera.

Death Note – Tsugumi Ohba & Takeshi Obata (2003-2006)

Imagínate que tienes en tus manos un cuaderno con la capacidad de matar de un ataque al corazón en cuestión de segundos a la persona cuyo nombre esté escrito en sus hojas. Con una premisa tan brutal, da igual por donde vayan los tiros de la historia, porque el inicio ya es fabuloso. Ohba decide crear una historia policial en el que un brillante estudiante de instituto tiene en su poder el cuaderno para matar a todos los maleantes del mundo, convirtiéndose él en el más peligroso con este cuaderno, para acabar enfrentándose al más inteligente y astuto de los investigadores privados del mundo: el enigmático L. La partida ha empezado.

Dragon Ball, tomos I y II – Akira Toriyama (1985-1986)

Recomendar el que probablemente sea el mejor manga de la historia parece obvio, pero no lo creo. Los de mi generación han visto por la televisión casi todos los capítulos, pero muy pocos habrán leído el manga. Y como algunos no tienen la fuerza de voluntad de ventilarse todos los tomos, animo al menos a que se lean los dos primeros, los inicios coñeros del pequeño Goku, donde primaba el humor y la fantasía frente a la acción y el drama. Donde el cachas era Yamcha y el villano era un enano azul llamado Pilaf. Y el famoso primer deseo al Dragón, ains. Los pilares de toda una leyenda, para leer de vez en cuando, vaya.

Entender el cómic, El arte invisible – Scott McCloud (1993)

Cómic-ensayo que reflexiona sobre el lenguaje del noveno arte, pega un repaso a los orígenes de la historieta y explica el funcionamiento de los distintos recursos y estilos que se pueden dar a través del propio lenguaje de cómic. Resulta interesante por el empeño de McCloud en reflejar contenidos teóricos en una historieta e intentar no caer en lo estrictamente académico en aras de acercar de una forma amena conceptos básicos de cómic a los neófitos.

El Eternauta – H.G. Oesterheld & F. Solano López (1957-1959)

Historieta argentina que gira alrededor de una invasión alienígena en pleno centro de Buenos Aires, caracterizada por la expansión de una nevada mortal que resulta letal con tan sólo tocar un copo. Aunque cuenta con elementos de acción, el comienzo de la historia consiste en la mera supervivencia de los protagonistas aislados en su casa de la nieve mortífera.

El Garaje Hermético – Jean Giraud Moebius (1976-1980)

Obra capital en el cómic de ciencia-ficción, una historia que se iba gestando a medida que se dibujaba, evocando multitud de detalles que luego no tuvieron espacio para explicarse. Todo empieza con el ingeniero Barnier que destroza presuntamente la nave cablera de Jerry Cornelius. A partir de ahí, los acontecimientos se van desarrollando por derroteros inesperados…

Garfield – Jim Davis (1978-actualidad)

El cómic es un arte fructífero para reflejar todo tipo de historias de gatos (mi amiga Sara G.L. bien lo sabe): desde gatos guarretes como Fritz, chalados como Krazy Kat, pícaros como Isodoro, malhumorados como Félix o gatos normales y corrientes como los que dibuja Jeffrey Brown o en varios webcomics. Sin embargo, Garfield es sin duda para mí el gato de cómic por antonomasia, por lo que la lectura de alguna de sus tiras resulta básica para poder sobrevivir a los lunes o comprender a aquellos que tenemos felinos a los que obedecer.

Hervir un oso – Jonathan Millán y Miguel Noguera (2010)

Técnicamente, no se trata de un tebeo… y en cierta manera tampoco es estrictamente humor gráfico, si no que se trata de la plasmación en dibujos de las alocadas, delirantes y extravagantes ideas surgidas de la mente de Miguel Noguera. En ella se desarrolla un humor surrealista que descoloca y maravilla a partes iguales. Ideas como el invisible chorro de chocolate o la paradoja temporal de Cuéntame cómo pasó te darán que pensar.

Inverosímil – Jeffrey Brown (2005)

Costumbrismo de la juventud del siglo XXI.  Jeffrey Brown ilustra la impotencia, indignación, incomprensión que tanto caracterizan a una generación y reexplora experiencias sentimentales con todas aquellas emociones que implican, en este caso con su compañera Allisyn.

Kick-Ass – Mark Millar & John Romita Jr. (2008)

Un adolescente normal de Estados Unidos, apasionado de los cómics de superhéroes, decide enfundarse un traje y convertirse en uno de ellos. Algo así había creado Miguel de Cervantes en el siglo XVII, aunque en este caso prima bastante más la violencia y la mala hostia de Mark Millar. La adaptación cinematográfica engancha, aunque pierde muchísimo de la crueldad intrínseca de la versión original, incluyendo detalles que edulcoran la película.

MAD Magazine – Harvey Kurztman (& co.) (1952-1956)

Revista pionera del humor absurdo, guasón y delirante que heredarían tantos otros humoristas en televisión, cine y cómic. Los guiones de Kurtzman arremetían satíricamente contra los propios géneros que cultivaba en su editorial (terror y bélico) y más adelante contra reputadas figuras del cómic como Superman, Tarzán o Little Annie Orphan. Una referencia obligada para los amantes del cómic satírico y paródico.

Mis problemas con Amenábar – Jordi Costa & Darío Adanti (2004-2009)

Arremeter contra alguien públicamente resulta bastante comprometido. Hacerlo contra una de las figuras del cine español más prestigiosas de la actualidad, por delante y descarnadamente es un acto suicida socialmente. Pero a Jordi Costa, crítico de cine, y al dibujante Darío Adanti se la sopla. Una graciosa y atrevida burla, que demuestra que en esta vida no existe ningún intocable e incluso los guasones son dignos de admiración.

Mis problemas con las mujeres – Robert Crumb (1980)

Actualmente en España contamos con una grandiosa antología de la obra de Crumb recopilada y traducida por Ediciones La Cúpula. Aunque todos los tomos son interesantes por diversos motivos, el primer número contiene varias historietas representativas de Crumb, sobre todo la que da título a esta entrega y reflexiona sobre las mujeres con las que se cruzó en su vida y en la que plasma sin ningún tipo de pudor sus obsesiones sexuales.

Mi vida mal dibujada – Gipi (2008)

El autor apunta en el epílogo que en esta obra no tienen lugar las personas buenas que aparecieron en su vida.  Los protagonistas absolutos son sus traumas, enfermedades, neuras y recuerdos marcados a fuego. Una obra muy interesante de grave implicación emocional, con habituales autorreproches propios de los cómics autobiográficos en los que no reflexiona sobre su obra, sino que Gipi libera su mente para abrir su corazón y viceversa. Mal dibujada puede, pero excelentemente contado.

Pafman Redevuelve – Joaquín Cera (2004)

‘En la actualidad, todas las ventas de cómic se centran en novelas gráficas puestas en FNAC. ¿Todas? ¡No! En la Antártida despierta un personaje de tebeo de kiosko para hacerle frente al invasor…’ Realmente esta frase no tiene nada que ver con el argumento, pero que un personaje tan noventero como lo es Pafman haya sido recuperado después de la desaparición de todas las publicaciones semanales de Ediciones B es fantástico. Humor tontaina, muy a lo Zucker de cine, y adaptado a los nuevos tiempos.

Pagando por Ello – Chester Brown (2011)

Siguiendo las andanzas del maestro Crumb, Chester Brown lleva una parte de su obra dedicándole páginas a sus intimidades sexuales para ilustrarlas con todo lujo de detalles hasta lo que su memoria alcanza. Después de tratar los recuerdos de sus problemas sentimentales de la adolescencia en Nunca me has gustado y sus rituales onanísticos con revistas de playmates en El Playboy, en esta obra recoge sus experiencias con diversas prostitutas tras fracasar la relación con su antigua pareja. Un cómic interesantísimo, más allá de la frialdad con la que retrata sus encuentros sexuales, si no que también por el epílogo donde argumenta y razona por la legalización de la prostitución.

Políticamente inaceptable – Vuillemin (2007)

Recopilación de historietas cortas y brutotas del autor francés, inspiradas en su gran parte por historias de bar y del imaginario popular universal. Eso sí, hasta antes de leer esta antología, no tendrás muy claro lo que significa de verdad humor soez, mal gusto o escatológico MUY explícito. Ya hablé en su día de otra obra del autor más difícil de encontrar, Hitler=SS, pero aquí ya se pasa cinco pueblos (probablemente todos ellos judíos).

Pyongyang – Guy Delisle (2005)

No soy un fanboy confeso de Delisle, pero ya que varios de mis coleguis lo son y tampoco le hago ascos a sus cómics, incluyo en esta lista el que considero más importante de su obra. La tónica de los superventas de este autor es marcarse un Lost in translation around the world, es decir, recoger sus experiencias en exóticos países extranjeros donde le toca trabajar y el choque de culturas que sucede entre el mundo occidental y el mundo oriental. La sencillez y la candidez con la que relata hace de su obra una lectura agradable y amena.

Ratman – Leo Ortolani (1991-actualidad)

Al igual que Pafman en España, el Ratman de Leo Ortolani es una parodia de los cómics de superhéroes donde reina el humor tontaina y sus grandes bazas son la intertextualidad y los guiños con un montón de referentes culturales. Muchos de sus gags resultan descacharrantes y graciolos, pero desafortunadamente en España podemos encontrar muy poco de este fumetti de gran fama en su país de origen, Italia. Mascalzone!

La Residencia de los Dioses – René Goscinny & Albert Uderzo (1971)

Las historias de Astérix son una lectura obligada para los amantes del cómic. Puede que la historia que incluyo del personaje en esta lista no sea la mejor, pero es la que más viene a mi recuerdo, con la especulación urbanística como hilo principal del argumento. Julio César decide construir un bloque de apartamentos cerca de la aldea gala, lo que se traduce en un nuevo mercado turístico que no piensan desaprovechar los irreductibles galos…

Camino a la Perdición – Max Allan Collins & Richard Piers Rayner (1998)

Reinterpretación del mítico manga El Lobo Solitario y su cachorro, pero en clave de serie negra y en la América de la Ley Seca. El hijo de la mano derecha de un importante gángster presencia un asesinato cometido por su padre y su socio. Esto lleva a que el celoso y desequilibrado hijo del gángster decida eliminar a padre e hijo, que acaban fugándose y prometiendo venganza por la muerte del resto de su familia. Enorme historia que tuvo una gran adaptación de la mano de Sam Mendes.

Scott Pilgrim – Bryan Lee O’Malley (2004-2010)

Simpática historia popmodernista que reúne elementos del manga, de la música alternativa, del mundo de los videojuegos y de todo lo que sea ‘molón’ en los últimos tiempos. Una nueva versión de las novelas de folletín de toda la vida, aunque en este caso para que el amor entre la pareja sea pleno, el protagonista debe dejar a su novia menor de edad y enfrentarse a los siete exnovios malvados de Ramona Flowers. Ahí es ná! Y donde muchos le achacan a este cómic una excesiva frivolidad y ñoñería implícita, opino que más bien resulta deliberada y autoconsciente para tomarla a guasa y ser paródica de este tipo de historias.

El Señor de los Chupetes – Jan (1980)

Antes de que Peter Jackson pusiese de actualidad toda la estética y el mundo de El Señor de los Anillos, Jan ya había hecho lo suyo con esta desternillante parodia en la época en la que dibujó unas historietas a un nivel casi imposible de recuperar (La semana más larga, Los cabecicubos, La caja de Pandora…). Otra de las odiseas espaciales de Superlópez, viajando por mundos inimaginables para recuperar todos los chupetes antes de que se convirtiesen en una amenaza para la Humanidad. Impagable la explicación del señor bajito con gafas negras y sombrero sobre cómo los humanos no pueden dejar de tener cosas en la boca a lo largo de la Historia.

Sexo Raro – David Ramírez (2007)

Cómic en el que se fusionan el humor bruto que podemos encontrar en las páginas de Vuillemin o Crumb junto con el humor tontaina de Ortelani o Cera. Recopilación de dobles páginas dedicadas a diversas parafilias o conductas sexuales inusuales en los que Ramírez no se corta y suelta burradas a cascoporro. Todo muy controvertido e inofensivo a la vez, porque cuando se tocan temas como la necrofilia, la gerontofilia o la zoofilia nadie puede quedar indiferente.

El Sulfato Atómico – Francisco Ibáñez (1969)

Evidentemente, una historieta de Mortadelo y Filemón iba a caer en estas recomendaciones, y lo más fácil es tirar de los clásicos… Primer número en el que Ibáñez se atreve a ser más europeo y realiza un dibujo mucho más elaborado y un argumento de historieta larga con exitoso resultado. Un agente de Tirania roba uno de los inventos más peligrosos del profesor Bacterio, capaz de agrandar insectos y usarlos para invadir países. Allá irán Mortadelo y Filemón a intentar solucionar el entuerto…

Trazo de Tiza – Miguelanxo Prado (1993)

En una misteriosa isla con forma de un trazo de tiza vista desde el cielo, un hombre y una mujer coinciden, aunque no son los únicos que rondan por allí: una mujer y su pequeño hijo regentan el único local de la zona. La llegada de un tercer barco marcará el devenir de los acontecimientos, puesto que se dice que tres barcos atracados al mismo tiempo en esa isla no puede traer nada bueno… Con un ritmo sosegado y un dibujo fabuloso, Miguelanxo dota de una atmósfera especial a la isla que se convierte en un personaje más del argumento.

V de Vendetta – Alan Moore & David Lloyd (1982-1988)

La Santísima Trinidad de Alan Moore está formada por Watchmen, From Hell y V de Vendetta. Aunque es totalmente recomendable (y casi obligatoria) la lectura de estas tres obras, me decanto por incluir la última por mi debilidad ante los futuros distópicos en relatos de ficción. El revolucionario V, oculto tras la máscara del conspirador Guy Fawkes, comienza una campaña para acabar con el tiránico y censor gobierno de una Gran Bretaña sacudida por los efectos de una guerra nuclear parcial.

Yo maté a Adolf Hitler – Jason (2007)

Las obras de Jason se caracterizan por ser sobrias, minimalistas, esquemáticas, frías. Se trata de un humor muy contenido, pero que no deja de resultar atractivo. Esta historieta parte de un mundo en el que se pueden contratar sicarios para solicitar asesinatos sin problema ninguno. Un científico capaz de inventar la máquina del tiempo decide hacerse con los servicios de uno para acabar con la figura del dictador alemán. Imaginaros el cristo que se arma…

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