Riazor

Crowdfunding: Pintado de Azul y Blanco

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Después de llevar varios años realizando La Viñeta Turka en versión digital para Riazor.org, este año me he animado a lanzar un proyecto para recaudar fondos y tener una versión en papel. En la siguiente tira tienes toda la información, y a continuación el enlace en Verkami si te animas a participar. Tenemos hasta el 7 de agosto de 2016 para poder hacerlo realidad!

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DÉPOR – BARÇA: Choscos e Choscas

PREVIA-BARCA

Hoxe mércores 20 de abril ás 20.00h xógase en Riazor un partido no que moitos ollos estarán pendentes do que aconteza no estadio: o FC Barcelona ven de ter un mes absolutamente nefasto onde quedou fóra do campionato de Shempions e onde perdeu toda a vantaxe de puntos acumulada en Liga ata estar emparellado co Atlético de Madrid e só un punto enriba do Real Madrid. E son consciente de que os seareiros do Dépor, sempre mergullados no optimismo da vontade (e algúns ata na emoción do alcohol), non gustan de ver en Riazor.org viñetas onde impera o pesimismo da razón, pero como amante da retranca era irresistible comentar as dinámicas de onde veñen os dous equipos.

Como afronta un deportivista cegado e verdadeiro -o optimista da vontade- o partido desta tarde? Obviamente, con ilusión, confianza e todas as expectativas de sumar unha victoria incríble ante o vixente campión de Liga e da Shempions da pasada tempada. E como afronta o deportivista cínico e resignado -o pesimista da razón- que xa perdeu toda a ilusión gañada na primeira volta? O primeiro e máis importante desexo e non levar unha chosca: non fai falla mirar moi atrás no tempo para recordar algún partido en Riazor doutro dos grandes da Liga que non paga a pena citar. O segundo e fundamental é rañar puntos: para un tempada que temos a posibilidade de contar cunha permanencia con acougo, semella que ó Dépor lle está collendo gusto ó de sufrir ata o derradeiro suspiro.

E depois ven o dilema secundario, superfluo e externo que resulta de capital importancia fóra de Coruña: estamos en débeda co Barça pola permanencia in extremis do ano pasado? Obviamente, non. Pero a sensación de ser indultados no Camp Nou sempre estará aí para moitos afeccionados… E a urxencia de gañar unha Liga máis fronte coa desesperación do ano pasado de xogarse o descenso, é relativa (falando sempre desde a parcialidade branquiazul). Pero bueno, non paga a pena darlle moitas voltas ó tema, porque en cuestión de horas comezarán os 90 minutos que disiparán todas as nosas dúbidas e teimas da cachola.

Forza Dépor e Visca Corunya!

Il Nostro Derbi

Prima partire a Rimini, mis compañeros Leonardos nos íbamos agregando por las redes sociales para una mejor coordinación. Aprovechando tener a mano sus perfiles, reconozco echar un vistazo para saber cómo eran físicamente para encontrarnos en el aeropuerto…y también sus gustos, para saber cómo me iba a tocar el derbi. Lo reconozco, desde que me hice portador del abono del Deportivo el partido contra el Celta se convirtió en una prioridad, y el miedo se apoderó de mí cuando comprobé que casi todas venían del Sur y se involucraban con su equipo. Como diría il mio compagno de stanza “malo, malo”.

No puedo expresar lo que me fastidió no estar en Riazor en un marco como ese, lo único que me podía hacer era no perderme el evento. Las semanas y días previos fueron totalmente una calma tensa con las simpatizantes celtistas: ambos conocemos de la temporada pasada -unos por el agónico descenso, otros por los crueles playoffs– que los boomerangs también se llevan en Galicia y que es mejor protegerse el cogote que exponerlo a collejas. Había ganas de ganar y miedo a perder, cada uno confiaba en el suyo, pero por el historial reciente, todo era posible.

Y llegó el gran día. Antes de que llegase el público al cuarto 504, desarrollé alquimia internáutica para encontrar la posición exacta donde el portátil tuviese mejor conexión y buscar el enlace que permitiese ver la imagen pixelada menos encriptada. A falta de pipas y Estrella, patatas San Marco y Peroni. La habitación tenía más curiosos del derbi que seguidores de ambos equipos, pero el caso era hacer piña. Las celtistas se encontraban de viaje, con el móvil preparado para seguir los acontecimientos más importantes. Lo poco que puedo distinguir en pantalla mostraba que Riazor estaba increíble. La envidia aumenta. Pienso cómo estará Lex y la rabia es menor al saber que mi asiento estará ocupado.

Y comienza el partido. Y a hacer barullo. Y en esto, que Riki se inventa una cosa que los píxeles congelados no me dejan observar y sin darnos cuenta el Dépor se pone en ventaja. Los nervios se calman un poco y la alegría se potencia. Les comunico a las celtarras -en este momento ya no son celtistas, son celtarras- que su equipo ha marcado un gol, pero en propia portería. Los minutos se suceden y observo cómo el Dépor toca poco balón, pero me tranquilizo porque el Celta está muy fallón. El tiempo pasa, llega el descanso, se reanuda la segunda parte.

Sale Orellana y marca. Enmudezco, porca troia. Mi compañero de piso aprovecha para llamar a las ausentes y decirles que escuchen el silencio. Pero después, bendito Lassad, fusila a bocajarro las esperanzas celestes. Me levanto de la silla, salto, grito como un poseso, hacia una esquina de nuestra pequeña estancia, hacia el móvil todavía en línea, me quito la camiseta y me arrodillo. Éxtasis blanquiazul. Llaman a la puerta y el recepcionista que nos tiene manía pregunta qué ha pasado, y le digo excusándome mientras me enfundo la maglia biancoazzurra que el Dépor ha marcado.

Sí, joder.

A recuperar las formas y a intercambiar comentarios por las redes sociales con colegas de ambos bandos. Los celtarras -ahora son celtarras- se justifican, unos con la razón y otros con el corazón. “Os tuvimos que meter nosotros el gol para que ganáseis”, “El Celta jugó mejor”, “Son sólo tres puntos” o “El campeonato es muy largo”, de los argumentos más repetidos. Vale, pero no son sólo tres puntos. Es la primera alegría real en tiempo. Momentos felices en el último año recuerdo únicamente el gol de Aranzubia en el último respiro y algunos partidos donde sumamos tres puntos que al final no permitieron que diesen las cuentas en el ultimísimo momento de la temporada pasada. Miremos al futuro con el pasado siempre presente. El campeonato es largo, no va a ser fácil estar arriba y mucho menos en los de ascenso. Pero bueno, vencer al eterno rival… sí, joder!