Videojuegos

Los Pokémon de los políticos españoles

pokem

De aquí a un tiempo, la política española ha sufrido un incremento de interés desorbitado que ha jugado en su contra. De la ilusión que generaba el cambio político hace medio año, hasta el hartazgo absoluto por el fracaso de una legislatura de cuatro meses.

(más…)

Anuncios

¡Rompe Fry!

wreck-it-ralph

La semana pasada se entregaron los premios Annie 2012, que reconocen a las mejores películas de animación del 2012. En esta ocasión, Wreck-It Ralph! arrasó frente otras propuestas interesantes como ParaNorman, Frankenweenie o Brave (cuando casi siempre toda producción de Pixar suele llevar todos los éxitos de taquilla y crítica, aunque en esta ocasión convenció, pero no venció).

(más…)

Top 5 de Minijuegos adictivos

No es la primera vez que comento que Internet es una devoradora insaciable de tiempo útil. Y tal como está el percal, con gente aburrida y ociosa, nos vamos enganchado a esta dronga de redes sociales, series y diversión gratuita por un tubo. Ahora no le estoy destinando tanto tiempo como antes -va por rachas- pero aquí os dejo mi selección personal de juegos chorra que tan endiabladamente adictivos.

1- Angry Birds (2009, Rovio Mobile). Un juego que no necesita presentación de ningún tipo. Dispones de un tirachinas chantado en el suelo desde donde lanzar pajarracos de distintos colorines y propiedades para destrozar sin piedad cerdos verdes ladrones de huevos. Absurdo, simple y efectivo, tanto como las batallas del Worms (1994, Team17). En Google Chrome lo podéis encontrar, para los que no dispongan de dispositivos móbiles.

2- VXR Racer (Freeloader). Posiblemente, el juego flash que más emociones me ha deparado. En primero de carrera tuve duelos antológicos con mi amigo Iván hasta el punto de dar vergüenza en el aula de ordenadores de la facultad (y reverdecer laureles con Mindo en Rímini años después). Siete circuitos, cinco vueltas, un único vencedor. Recomendable jugar acompañado, aquí el enlace.

3- Portal: The Flash Version (Newgrounds, Armor Games). El Portal es un videojuego de lógica, cuyas pruebas y retos se van resolviendo fundamentalmente a través de agujeros espaciotemporales con un arma capaz de crearlos. Por lo visto, las dos entregas son la leche, pero como a mí me va lo sencillito y prefiero no entregarme a lo duro para ser un yonki de la saga, me basta con la versión flash.

4- Doodle Jump (2009, Lima Sky). Otro juego de dispositivo móbil más fácil que el mecanismo de una rueda y adictivo de narices. Un marcianito verde que no para de saltar de plataforma en plataforma y has de guiar girando el iPod, smartphone o donde juegues, hasta intentar llegar muy alto. Hay otras versiones para jugar por ordenador, pero teclear en las flechitas o mover el ratón no tiene la misma emoción.

5- Plants Vs. Zombies (2009, PopCap Games). Un juegazo como la copa de un pino. Estás en el jardín de tu casa, hordas de zombies se dirigen a tu hogar. Con la ayuda de solecitos que van apareciendo, cultivas plantas que pararán el ataque de los muertos vivientes. Otro juego absurdo, mecánica sencilla, un apartado gráfico que invita a jugar y una dificultad que va in crescendo hasta quedar prendado. Además, el sistema de guardado es automático y la partida se detiene cuando no es la ventana principal de tu escritorio, para evitar la desesperación del jugador. Ósom.

Top de Música de Videojuegos

La nostalgia me acecha y últimamente vienen a mi recuerdo varias de las melodías de los juegos nintenderos con los que viciaba en mi adolescencia. Más allá de la maravillosa jugabilidad que tenían todos ellos, el apartado musical me parece de quitarse el sombrero en casi todos… A continuación haré un minilistado de melodías que bien valdrían un playlist en un reproductor musical:

Saria’s Song (Zelda: Ocarina of Time – N64). Como juego, a pesar de la leyenda de este en concreto, me fascinó mucho más WindWaker, aunque esta melodía la llevo pegada como un chicle desde hace ya bastante tiempo…

Final Boss Music (Donkey Kong Country – SNES). Probablemente, uno de mis jefes finales favoritos, de un juego absolutamente recomendable e imperecedero a través de los tiempos. King K. Rool es un bicho de mucho cuidado, y la melodía pirata que se va transformando en pastilleo es la leche.

Water Theme (Super Mario 64 – N64). Otro juegazo. Y al igual que las fases acuáticas del Donkey Kong Country, la música era tan relajante que es recomendable meterse en la bañera y dejarla puesta para alcanzar el Nirvana.

Platforms A Plenty! (Super Mario Sunshine – Gamecube). Es escuchar esta version a capella de una de las clásicas canciones de Super Mario y recordar los travellings de las pantallas de plataformas más jodidas y enrevesadas que tuve que superar para conseguir un maldito Sunshine.

Dr. Mario Theme Song (Super Smash Bros – Gamecube). La versión cañera que se marcaron para el juego de lucha más molón de Nintendo (¿alguien ha dicho infantil? ¡Iros al Infierno!) también se niega a abandonar mis recuerdos.

Route 1 Theme (Pokemon Blue/Red – Gameboy). No es ni mucho menos espectacular, pero tantas horas de juego y lo pegadizo de la canción hacen que la incluya en esta minilista. Que incluso suena en un cochecito para niños que tienen en el Puerto de Ocio…

Rainbow Road (Mario Kart 64 – N64). Evidentemente, no podía acabar esta selección sin incluir algún tema de la saga por antonomasia de mi selección particular…

La insoportable gravedad de la concha azul

Tengo de tó

“A ver, chaval…Creo que tu limitada mente es incapaz de comprender que el Mario Kart es una puta alegoría del mundo en qué vivimos… Mira, en la vida hay muchos tipos de personas, los hay con carisma como Bowser, gente débil como la princesa, o bichos raros como Yoshi. (…) El caso es que la vida es como una puta carrera de Mario Kart tienes que llegar a la meta en tres vueltas: tres mismos escenarios que se van a repetir en distintas circunstancias. A veces te toca con una gente, a veces te toca con otra, pero siempre va a ocurrir algo distinto. Conchas, bananas, cajas sorpresa… A veces puedes triunfar en la vida, te puede tocar tres champiñones, una estrella y sacar diez segundos de ventaja al otro… pero a veces puede venir un hijo de puta y lanzarte una concha azul e irte a tomar por culo. La vida es así, Álex, a veces triunfas, a veces fracasas, es como una puta carrera de Mario Kart, todo depende de lo rápido que seas y de tu suerte y de la de los otros.”

Honor Mansillado (Santiago DC, 2007)

Hace tiempo que hice mi elección y es difícil cambiar de bando: soy de Nintendo. Y entre las muchas aventuras de esta compañía que me han robado tiempo y mi corazón, el Mario Kart sin duda es el juego que más me ha dejado marcado. Más allá de una alegoría de la vida, creo que esta saga se encuentra entre los mejores juegos de la historia, sin miedo a equivocarme. Los detractores -si es que queda alguno en la sala- apelan a argumentos tan superficiales como su estética infantil, escasa dificultad y evolución en sus entregas. Aunque el fanatismo siempre ciega la objetividad, creo que todos los defectos indicados son rebatibles y no se pueden medir con una saga que destila jugabilidad en todo momento y ofrece una igualdad de oportunidades difícilmente comparable a otros videjuegos de competición. Porque el elemento de azar materializado en los distintos objetos, permiten que hasta el jugador novato pueda plantarle cara al más experto de Japón.

Distintos pasajes de mi vida se traducen por partidas de Mario Kart: mi primer afeitado fue el primer día que jugué el Mario Kart de la GBA, las tardes en casa de mi prima Elena jugando a las batallas de globos del MK64, las infinitas y gozosas competiciones con mis amigos Rubén, Quique, Álvaro, Xabi y demás en el inigualable MK de la Gamecube; las noches en mi piso universitario de tercero con el de la Wii… No me considero ni mucho menos un crack absoluto (las partidas online de las últimas entregas me han confirmado la existencia de verdaderos maestros y enfermos al volante), pero el volumen de horas invertido en este juego hacen que generalmente tenga más control a la hora de levantar el asfalto. En todo el tiempo dedicado he propinado palizones, ganado con victorias épicas, sufrido derrotas dolorosas, competido en contrarrelojes al límite… Realmente, es un juego que me ha conquistado.

En muchas ocasiones he intentado rendirle un tributo: el monólogo de Honor Mansillado, un intento de blog para hablar de mis personajes y circuitos favoritos u opiniones sobre las distintas entregas… Nunca he logrado traducir con hechos ni con palabras lo agradecido que le estoy a este juego. Con esta entrada se suma otra contribución a estos pequeños halagos que voy soltando. Y nunca se sabe, tal vez cuando llegue nuestra última hora, puede que surja un camino de arco iris que nos lleve a la meta final…

Plantas, Zombies y Enrique Lojo

Este fin de semana ha sido pródigo en muchos términos, tantos que me resulta difícil abarcar todos los temas que se han llegado a tocar. No soy mucho de post remix, porque se explican muchas cosas pero demasiado por la superficie. Aun así, es el formato que mejor se adapta a este fin de semana, iré apartado por apartado procurando no excederme demasiado, tal vez alguno de los temas que comente os resulten interesantes (si son todos, mejor que mejor).

…Brains…

Plants vs. Zombies (PopCap Games). El ajetreado ritmo de vida universitaria no me concede mucho respiro para centrarme en videojuegos que requieran una gran cantidad de tiempo (como en otra época me centraba en el Super Mario Sunshine, la saga de Zelda), y gracias a Sergio me he encontrado con el juego definitivo. Simple, adictivo, rápido, simpático. Se trata de Plants vs. Zombies, con versiones para los S.O. de Apple y Windows. Consiste en que a través de plantar diversas plantas tienes que tratar de frenar el ataque de zombies hambrientos de cerebros. El juego tiene muchas cosas buenas: partidas rápidas, gráficos amables, música motivadora y pegadiza, un sistema de autoguardado y pausado automático al abrir ventanas que bien se podría aplicar a todos. ¿Punto malo? Que no te gusten estos tipos de juegos o la lentitud de algunos zombies. Por el resto, totalmente recomendable.

Coitus Interruptus

Eros 2010. Segunda edición del Festival Erótico de Expocoruña y segunda ocasión que salgo con sentimientos encontrados. Es el único evento de estas características al que acudo, pero mucho tienen que cambiar las cosas para resultar satisfactorio. Precio abusivo (20 euros), ambiente de nave industrial que corta el rollo y le quita magia al festival, stands que no acaban de resultar atractivos… En definitva, sabe muy a poco, por mucha gente que vaya, todo queda muy, muy frío. El año pasado tuve la oportunidad de ver la grabación de una escena X en directo, bastante impresionante. Este año tuve la mala suerte de ser un lésbico, claramente no se trata de lo mismo (la faena puede durar como dijeron horas y horas, sin contar un final claro). Simpáticas las actuaciones de mujeres sacando a voluntarios del público, pero no me parece suficiente por lo que cuesta.

Risas locas

Enrique Lojo. Uno de los motivos por lo que lo incluyo en este comentario sobre el fin de semana es que su presencia en el título me asegura un buen número de visitas. Pero no sólo eso, se está empezando a forjar la carrera de un hombre polifacético que a sus 22 años ya comparte mesa con un grupo de periodistas que amenizan las tardes en Radio Galega. No quiero ni pretendo deshacerme en elogios en su controvertida figura, solamente quiero felicitar su meteórica ascensión en la plantilla de ese canal de radio antes de que la fama, el dinero y las mujeres lo separen de mi camino. En quien sí quiero deshacerme en elogios en Alicia y Sergio, por su agradable compañía el fin de semana: Guapos, cachondos, majos, divertidos, atractivos, ya.